Victima de Victima Universidad del Crimen. Capitulo IV 

Universidad del Crimen

          Pastor le había sugerido a Denis que eligiera el “Ala C” como su pabellón de reclusión.

– Doctor quédese en el “Ala C”, allí no le va a pasar nada. Es la más segura y confiable. Pero debe tener muy en cuenta que dos veces por semana, los Miércoles y los Domingo, tiene que pagar “El Obligadito”.

–  Que es eso – pregunto en voz baja Denis –

– Es una especie de canon de arrendamiento semanal obligatorio que todo preso debe pagarle al Pran. La única forma de que usted se quede en el Pabellón sin que lo molesten es que usted pague “El Obligadito”, de lo contrario la golpiza diaria que recibirá sera descomunal. Nunca lo matan, pero lo dejan irreconocible por meses, como un escarmiento y un aviso para el resto.

– De verdad no entiendo. A demás de que una persona esta privada de libertad, debe pagar por su estadía en la cárcel. Eso es una locura. – Comento Denis algo extrañado –

– Así funcionan las cosas aquí. Es el Pago de la Vacuna para no ser objeto de violencia por parte de los cobradores y matones del Pran, y para que nadie se meta con usted.

– Si no hay más remedio. Lo pago.

– No solamente lo tiene que pagar, sino que debe cancelar puntualmente ya que de lo contrario “Pataplus…” – Dijo Pastor en forma contundente –

El Marite

          El Retén el Marite donde estaba ingresando Denis esta dividido en 3 Alas o Pabellones.

       “Ala A” donde recluyen a las procesadas de sexo femenino y a toda especie de funcionarios incursos en delitos: Guardias Nacionales, policías, militares, funcionarios y empleados del gobierno, entre otros.

          “Pabellón B” alberga a los procesados de peligrosidad intermedia.

      El “Ala C” donde se encuentran los reos procesados por delitos como homicidio, robo, estafa, fraude o narcotráfico.

            Cada Ala a su vez esta compuesto de aproximadamente 8 pasillos – dormitorios numerados con letras desde la A hasta la H. En cada pasillo hay un Jefe de Pasillo que le reporta diariamente y directamente al Pran; a su vez este Jefe de Pasillo tiene 2 subalterno como ejecutores y supervisares del orden.

           Pastor no quiso introducir a Denis en el “Ala B”, en virtud de su escolaridad. Por ser profesional universitario, da a pensar que debe tener dinero guardado, y por ende, era muy probable que el Pran cobrara una VACUNA muy fuerte por permitirle pernotar en esa “Ala”. En esa Ala de peligrosidad intermedia, donde se encontraban algunos Técnicos y otros profesionales, en caso de negarse alguno de ellos a pagar, ademas de las golpizas que le propinan, comienzan los chantajes y amenazas con agredir a sus familiares si no entregan la suma de dinero semanal solicitada.

https://mysticorevista.com/victima-de-victima-el-reten/

EL PRAN

El Pran junto a su novia dentro de la Prisión

           En todos los pabellones hay un “Pran”, quien es el jefe supremo o lider que mantiene el control, por la fuerza de las armas y la violencia en todas sus formas, en ese Pabellón. El Pran Cuenta generalmente con 2 0 3 Lugartenientes, que son los segundos o terceros al mando en orden estrictamente  jerárquico.

             

           En cada Pabellón hay que pagar “Vacuna” o “El Obligadito” como lo llaman los propios reclusos. Una especie de canon de arrendamiento obligatorio que debe pagar todo recluso al “Pran” por vivir en el Reten, ese pago se efectúa semanalmente y con ello garantiza el preso que no le pase nada dentro de las instalaciones penitenciarias, que nadie lo moleste, y no tenerle que trabajarle al “Pran” como su sirviente o esclavo.

              Ese canon es considerablemente más accesible en el Ala “C” que en el Ala “A” o el Ala “B”.

      “Guerras entre Pranes”  

                De vez en cuando, hay enfrentamientos entre los Pranes por el control absoluto del Reten Penitenciario. Estos enfrentamientos son verdaderas batallas armadas. Con armas de guerra tales como fusiles, metralletas, granadas y pistolas.

         

Victima de Victima Universidad del Crimen
Fortuna de los Pranes

Para entender estas “Guerras entre Pranes” se debe mencionar que las sumas de dinero que manejan los Pranes por concepto de “El Obligadito” son exorbitantes. Sumándole a este rubro el hecho de que los recintos penitenciarios se convierten en las noches, y particularmente los miércoles y domingo de cada semana, que son los 2 días consagrados para las visitas conyugales y familiares, en verdaderos centros mezcla de las Vegas con Sodoma y Gomorra, donde se encuentran todo cuanto se puede comprar con dinero: Drogas, licor, mujeres, comida (incluyendo pollo asado, parrillas, tequeños y bebidas), juegos de azar,piscinas inflables y por supuesto útiles para el aseo diario. Por todo esto, las fortunas de los Pranes son enormes, lo cual les permite la compra de conciencia de Guardias Nacionales y todo tipo de funcionarios penitenciarios quienes se hacen de la vista ciega y los oídos sordos ante todas estas fechorías.

Los Indeseables

          Para las personas y/o familias humildes que no tienen ningún tipo de recursos económicos “El Obligadito” es una pesada carga económica imposible de cumplir. Por lo cual, si el detenido quiere evitar ser torturado y golpeado, no le queda otro remedio que convertirse literalmente en esclavo o sirviente del Pran, y bajo ese estatus es confinado a pernotar en el pasillo de Los Indeseables: Dormitorio donde se aglutinan a los que no podían pagar la vacuna. Generalmente personas humildes, sin instrucción y sin doliente alguno. En su condición de Indeseables están obligados a realizar, a toda hora, todos los días y en todo momento, todo tipo de trabajo como por ejemplo: Limpieza de baños, limpieza de dormitorios, limpieza del patio, recoger la basura del pasillo o dormitorio, venderles a otros reclusos las drogas, el licor y las comida del Pran, asistir a las mujeres del Pran. Así como también – a titulo de colaboración con los agentes del penal – realizar las tareas de limpieza del Reten en general.

          Los Indeseables son una especie de esclavos sin voz, sin voto y sin derecho a descanso o al reclamo. Son tratados como escoria , como seres indeseables que nadie quiere ni respeta.

            Las personas que fallan en algun momento con el pago del “Obligadito”, además de la golpiza casi mortal que reciben a la vista de todos los reclusos, para crear escarmiento, eran obligados a dormir en el pasillo de Los Indeseables, hasta saldar su deuda.

             Como un privilegio para algunos presos el Pran les permitía que cocinaran y vendieran sus comidas para así auto-sostenerse a ellos y a sus familias, y claro esta,  de allí cancelarle “El Obligadito”.

          LA PRISIÓN y EL OLVIDO

           Pastor caminaba sin prisa, con aquella seguridad que brinda el conocer la situación que se está viviendo y saber manejarse en ella con libertad. Denis caminaba a su lado, siguiéndole el paso.

– ¿A comido algo Doctor?. – Pregunto Pastor mientras caminaba.

–  No, pero no tengo hambre, cuando den la cena como algo.

– Mire Doctor, para que vaya aprendiendo. Aquí no dan ni desayuno, ni almuerzo ni cena. Ni nada que se le parezca. Cada detenido tiene que proveer por si mismo su alimentación, su colchoneta, sabanas y artículos de aseo personal. El gobierno los encierra aquí y se olvidan de ustedes

–  Y ¿como proveen estando presos?

–  Alguien tiene que traerles todos los días las comidas, un familiar, pariente, lo que sea, sino se muere de hambre. Aquí es que la gente sabe con quién cuenta realmente.

          Y deteniéndose en una especie de oficina, que en ese momento estaba desolada por la hora, toma de un escritorio un empaque de “Pollos Arturos”, y se la entrega a Denis.

– Esto se lo trajo una muchacha hace un rato. Siéntese tranquilo y coma. Luego lo llevo para que tome un baño. – Dijo Pastor –

             Pastor se refería a Esperanza, quien desde temprano se había adelantado y había traído algo de comer.

LA INDOLENCIA, EL HACINAMIENTO y LA UNIVERSIDAD DEL CRIMEN

       La indolencia penitenciaria en Venezuela es de tal magnitud, que el Estado no brinda ningún tipo de manutención ni asistencia a los detenidos. Es por ello, que cada reo y familia del reo – generalmente muy pobres – tiene que velar por su subsistencia alimenticia y proveerse igualmente los productos de aseo diario, como jabón, crema dental y papel higiénico. Por ende, además de la tragedia de tener a un hermano, padre, tío, sobrino o primo privado de libertad, el drama familiar es mucho más grande, en vista de que la familia tiene que proveer por el sostenimiento alimenticio de su familiar dentro del recinto, mantenimiento que dista mucho de ser económico.

             Todo este escenario se agrava aun en Venezuela cuando se juntan tres grandes problemas penitenciarios: 

Hacinamiento Penitenciario
Victima de Victima Universidad del Crimen
Victima de Victima Universidad del Crimen

1 – El hacinamiento. Recintos originalmente construidos para albergar 1,500 procesados, aglutinan en camas improvisadas, en el suelo, en los pasillos de circulación, en bancas y taburetes un total de 8.000 almas en completo y total abandono y hacinamiento. 

Falta de selectividad en cuanto al tipo delictivo 

2 – Falta de selección en cuanto al tipo delictivo. Detenidos por delitos menores, conviven cotidianamente con grupos delictivos organizados que mueven trafico de drogas, sicariatos y trata de blancas, convirtiendose de esta forma el sitio de reclusión, en una verdadera Universidad del Crimen.

Ausencia de una política de Re-inserción en la sociedad

3 – El ocio y la falta de una política de re-inserción en la sociedad a través de una educación penitenciaria que forme a los reclusos en profesiones técnicas que los ayude a ganarse la vida tanto dentro del penal, mientras cumplen su condena, como fuera del mismo una vez cumplida la misma, y los forme como hombres y mujeres útiles y productivos, y que incluya áreas tales como carpintería, albañilería, electricidad, corte y costura, estilistas, pintura y mecánica automotriz, que sirva en todo caso para re-educar para el bien y no como actualmente esta operando: En verdaderos diplomados en crímenes diversos conferidos por La Universidad del Crimen, la cual convierte a simples infractores de alguna norma jurídica en grandes capos del narcotrafico, el juego y la muerte.

LA CANCHA

          Denis llevaba 2 días sin bañarse, (El domingo todo el día detenido en el comando policial y el Lunes todo el día en la sede de los Tribunales Penales), por ende, al terminar de comer acepto el baño ofrecido por Pastor.

– Muy bien, -dijo Pastor – vamos a la cancha para que allí se asee. Me hubiese gustado dejarlo pernotar en la Cancha, pero desde hace varios días están resguardados allí un grupo de reos por una guerra de banda que se suscitó recientemente.

         Según Pastor no había nada de que preocuparse, todos eran gente sana.

– Casi todos están presos por homicidio. Algunos tienen en su haber hasta 20 muertos, pero solo matan cuando es estrictamente necesario. – Dijo Pastor en tono serio.-

   Como en la Playa

            Denis lo siguió hasta la cancha, y le costo ocultar su sorpresa al ver en el centro de una cancha de Basket Ball, bien iluminada y limpia, como a 5 reos todos sin camisas, algunos en Jean, otros en Bermudas y todos armados hasta los dientes con pistolas, fusiles o metralletas. Estaban tranquilamente sentados en sillas de extensión, bebiendo cervezas que sacaban de una cava con hielo que tenían junto a las sillas, hablando de diferentes cosas alegremente y animadamente pero sin prisa, por el contrario, en un tono y modulación más bien lento, y con un gesto de relax en sus rostros, como si no estuvieran ni preocupados ni incómodos por su situación penitenciaria. Recibieron a Pastor con respeto pero al mismo tiempo con familiaridad. Pastor solo les comento que Denis era abogado y que estaba allí por problemas con la justicia.

          Los 5 reos igualmente trataron a Denis con respeto, invitándolo a tomar cervezas con ello y a conversar de sus casos legales. Se mostraban con muchas ganas de entablar conversación con Denis y al mismo tiempo comentaban entre ellos situaciones delictivas que estaban planificando o que consideraban con “buenas posibilidades de éxito”: Ocupaciones de inmuebles, robos, atracos entre otros temas similares.

          Cada vez que Denis era interpelado por alguno de ellos queriendo saber su opinión legal Denis les explicaba que no era abogado penalista por lo cual no manejaba la materia.

       Esta explicación de Denis era poco o nada procesada ya que animadamente ellos una y otra vez volvían a consultarlo en medio de sus conversaciones.

       Denis se baño muy rápido, parado frente a todos en una especie de fregadero, y se sintió aliviado cuando Pastor declino la invitación para que se quedara con ellos en la cancha. Estaba intimidado por tantas armas en manos de los presos.

Sin Camisas

       La permanencia en la Cancha fue muy breve, luego de las despedidas, Denis siguió a Pastor al interior del Reten. Pasaron frente a lo que en algún momento fue una especie de comedor, con mesas y sillas de concreto y se pararon frente a una puerta ancha que indicaba en su parte superior Pabellón “C”. Pastor le explico que por reglas internas ningún funcionario, guardia o policía podía entrar a ningún Pabellón, por lo cual, de allí en lo adelante debería continuar y entrar el solo al Pabellón “C”, quitándose previamente la camisa , ya que los único que utilizan camisas en los pabellones eran el Pran y su séquito.

          En este punto de las indicaciones de Pastor,  Denis tomo consciencia de que con excepción de los dos o tres agentes que había visto en la garita de recepción de El Reten, no se había topado con ningún otro militar, funcionario policial o guardia de seguridad custodiando las instalaciones internas del Reten, pero más le sobresalto la visión que tuvo a lo que abrieron la puerta del pabellón “C”.

EL PABELLÓN “C”

          Obediente y presuroso Denis se quito la camisa, requisito ineludible para poder entrar al Pabellón carcelario. Pastor toco tres veces la puerta ancha metálica que daba acceso al Ala “C”. La puerta se abrió lentamente y de pronto como si fuese una película de acción donde todo se exagera para hacerla mas entretenida y mas vendible, un grupo conformado por tres reclusos muy jóvenes y completamente armados con fusiles, pistolas y metralletas, recibieron a Denis de muy buena gana, animados, mirándolo de arriba hacia abajo y preguntándole alegremente la razón por la cual estaba allí.

          Pastor le había indicado que hablara lo menos posible. Siguiendo estas instrucciones Denis solo comento que tenia problemas con la Ley.

          Los reclusos, muy animados, le pidieron que los siguiera. Avanzaron aproximadamente como unos 35 o 40 metros por un pasillo ancho, hasta llegar a un patio circular, cuyos pisos estaban revestidos en cemento, donde nuevamente otra escena bastantes dantesca y sub-realista, solo posible en países subdesarrollados, se mostraba ante la vista de Denis.

El Carro

        Un pelotón de reclusos – En el argot penitenciario llamado simplemente El Carro – formado aproximadamente por 40 reos, completamente armados con pistolas, fusiles, granadas, y los últimos del pelotón portando navajas, puñales y punzones de fabricación casera, daba rondas alrededor del patio, entrando y saliendo de los diferentes pasillos que conformaban el “Ala C”, tratando con ese recorrido de disuadir cualquier alzamiento o amotinamiento en el Pabellón con el propósito de tomar la jefatura del “Ala”. Mas tarde Denis sabría que a dicho pelotón lo llamaban coloquialmente “El Carrito.”

         Los Reos que recibieron a Denis, muy amablemente lo llevaron a uno de los pasillos – dormitorios y lo presentaron con el jefe del pasillo. Un Hombre Blanco, de corta estatura, sereno, de tez limpia. El jefe del pasillo le pidió a Denis que se sentara y comenzó a instruirle en torno a las reglas de comportamiento dentro del pabellón:

– Nunca pueden estar mas de 3 reos en el baño,  – lo cual dio alivio a Denis.

– No se puede hacer justicia por la propia mano. Toda irregularidad debe ser comunicada al jefe de pasillo.

– Jamas puede extraviarse absolutamente nada en el pasillo. Aquí no hay ladrones – dijo serenamente pero muy serio. 

           Y la mas importante, la obligación de pagar el “OBLIGADITO” 2 veces por semana: Miércoles y Domingo, o en ultima instancia el día Domingo de cada semana, so pena de ser sancionado con una golpiza despiadada en publico, hasta dejarlo sangriento y casi moribundo y sin que esto reste la obligación de cancelar el próximo miércoles o domingo según sea el caso, tanto la deuda morosa como la recientemente vencida .

          Por ultimo – manifestó bajando la cabeza para revisar la limpieza del piso – tienes que ser presentado al Pran. Todo nuevo “inquilino” tiene que ser visto por el Pran.

El Nuevo Reo

            En ese momento, desde el patio, se escuchaban los gritos de varios jóvenes reclusos que pronunciaban el nombre de Denis.

– Entrada nueva Denis –

– Denis-

– Entrada nueva Denis-

          Los jóvenes entraron al pasillo e inmediatamente se aquietaron, y mirando con respeto al jefe de pasillo solo dijeron:

– Cheo lo manda a llamar.

– Llévenlo – dijo el Jefe de pasillo – mientras se levantaba tranquilamente.

          En el trayecto, camino en direccion al pasillo donde regentaba el Pran, los jóvenes emisarios le dieron a Denis un par de instrucciones adicionales:

– No puedes ver al Pran a los ojos. Es una provocación. – Dijo un joven.

– Bajo ningún concepto hables… a menos que te pregunten. – Dijo otro.

– No hagas ningún movimiento brusco o extraño porque te pueden quebrar.

          Al llegar a la entrada donde regentaba el Pran, 2 Pistoleros armados con fusiles apuntan fijamente a la cabeza de Denis. No se mueven. Están apuntando muy enfocados y completamente concentrados en los movimientos de Denis. En un hablar mesurado, sin prisa, lo mandan a pasar al pasillo. Una vez dentro le dicen simplemente:

– Quédate allí. No te muevas.

Sin Miedo

         Denis se quedo parado, esperando por unos pocos minutos. No tenia miedo. Pero se movía lentamente tratando de no hacer algun movimiento o algo imprudente. Ya otros colegas penalistas le habían contado cosas relacionadas con la vida en el Reten, pero experimentarlo en carne propia era no solo diferente sino realmente muy extraño. 

La Presencia de Dios Mora en cada ser humano

           Pese a la abrumadora experiencia que estaba viviendo, Denis se percato de la ausencia de temor en El. Su mente no paraba de buscar explicaciones y de tratar de atar “cabos sueltos”; Pero su espíritu había realizado  plenamente lo que el salmista quiso transmitir cuando escribió:

“El que habita en el lugar secreto del altísimo mora seguro al amparo del Omnipotente”.

               Denis había comprendido hacia mucho tiempo atrás que las Leyes que gobiernan el Universo no son estáticas, sino que operan sincronizada y mecánicamente, en donde el mismo universo esta confabulando para aglutinar eventos, factores y personajes en un mismo espacio – tiempo para darnos aquello que nos pertenece por derecho de conciencia.  Sin embargo, la ausencia de temor no venia por este conocimiento. Estaba mas que claro que todo este periplo le pertenecía, era suyo, que algo había sembrado tiempo atrás, quizás incluso en alguna vida remota pasada que fue la causa primigenia de los efectos que se estaban manifestando ahora, en ese instante.

               Lo que algunos pudieran llamar: Aplomo, fuerza de carácter o  fortaleza, se estaba manifestando en Denis en razón de que estaba plenamente convencido que la Presencia de Dios Mora en El; y siendo esto así, era imposible que algo malo pudiera ocurrirle a su espíritu. 

               Denis ante el Pran

       A los pocos minutos, de una habitación que Denis no pudo vislumbrar en su interior, salio un hombre con una camiseta Nice blanca sin cuello, un Jean azul, y unas zapatillas para correr igualmente Nice. Se veía fresco.La ropa se veía como nueva. Estaba acompañado de una mujer joven muy atractiva, que se quedo detrás de el y de otro sujeto que portaba una pistola y que en todo momento apunto a Denis en el pecho.

– Me dicen que su estadía aquí sera muy corta Doctor. – Dijo “El Pran” – en un tono tranquilo, sin rabia ni furia.

– Hizo un silencio mientras observaba a Denis detenidamente (seguramente evaluando el grado de peligrosidad que pudiese tener Denis en su reinado) y sin esperar respuesta le pregunto mirándolo a los ojos.

– Ya le dieron las instrucciones Doctor.

– Si contesto – Denis.

– Cumpla las instrucciones y nadie se meterá con usted.

             Dicho esto, dio media vuelta y volvió a introducirse en la habitación de la cual había salido minutos antes, acompañado de la chica y de su escolta.

              Los Centinelas armados que no dejaban de apuntar a Denis en la cabeza le dijeron:

– Retírate.

       Cuando Denis salio al pasillo ya era de noche. No le sorprendió que el Pran supiera quien era el. Seguramente estaba al tanto de todo cuanto ocurría en el Pabellón. Agradeció en su interior que el encuentro con el Pran fuera tan breve.

        En ese momento, mientras atravesaba el patio, los jóvenes emisarios se acercaron para indicarle cual seria el pasillo dormitorio donde se quedaría. En forma por demás desinteresada uno de ellos le entrego una colchoneta, otro una sabana e incluso otro preso ya estando en el pasillo le entrego una almohada. Definitivamente Dios se manifiesta en las formas menos esperadas. 

          Ya estando dentro del Pasillo – dormitorio, Denis hizo conciencia que esa seria su primera noche preso en el Reten. Respiro profundo y declaro varias veces mentalmente:

“Bendigo el Bien contenido en esta situación.”

3 Comentarios

    • Muchas gracias por ese comentario. Parecen simples palabras, pero la verdad es que nos comprometen y estimulan. Desde ya te invitamos a nuestra Masterclass “Aprende a Meditar”. La estamos desarrollando para que sea muy educativa y edificante para el espíritu. En la misma Web encontraras la informacion en el articulo aprende a Meditar. Saludos

Comments are closed.